20 de agosto de 2009

MEMORIAS VISUALES

Aquél día estallaron los colores. Su piel se transformó en pared y sobre ella jugué a pintar dibujos con mis manos. Cerrar los ojos era ver mucho más de lo aparente y podíamos descubrir un infinito dentro nuestro.
Nos reímos demasiado, seguramente con escasos motivos. Lloramos. Nos miramos. Y volvimos a reír. Preferimos el silencio antes que los héroes. No recuerdo si nos tomamos de la mano.
La noche fue de insomnio e inquietud. De charlas entre sueños, de vueltas en la cama. Estática intranquilidad acechando en las almohadas. Abrir los ojos bastó para espantar los tétricos fantasmas.
Amanecer de resaca y verborragia.

4 comentarios:

Uninvited dijo...

borracha perdida!

:p

Maryam dijo...

jajaaj me dio risa el comentario anterior :P

esta bueno como todo lo que escribe señorita!

besos es muy temprano para andar pensando (8:32)

Mai

Fede dijo...

Que linda noche. O es que me gustó cómo la describiste? O tal vez las dos cosas

saludos!

Mario C. Viñolo dijo...

:)