14 de agosto de 2009

LA CIUDAD DEL ANILLO

Un día como hoy, algunos años atrás, también hacía calor. Pero eso no salía en el diario, porque era perfectamente normal que hiciera calor en agosto en aquel hemisferio.

Un 14 de agosto como este, mi tío me despertó antes del amanecer. Desayunamos y emprendimos viaje. Unos 300 kms separaban a la pequeña Tródica de mi "tocaya" Firenze.

Al llegar a la ciudad, uno de los primeros puntos que visitamos fue el hermosísimo Ponte Vecchio. Mientras me trepaba a una especie de tapial al costado del Arno, noté que a mi dedo mayor derecho le faltaba algo. Tomamos la foto con rapidez y comenzamos a buscar el anillo. Nada, simplemente no estaba. Ahí, en ese lugar repleto de joyerías, había decidido perderse, o quedarse a vivir. Podría haber sido cualquier otro anillo, pero fue justamente ese: el de mayor valor sentimental.

Una leve tristeza me acompañó el resto de la mañana. Hasta que se me ocurrió la solución más lógica. No, no era comprarme otro, difícilmente hubiera uno igual.

Simplemente, Florencia y yo, hicimos un pacto. Le dije "yo te dejo mi anillo, pero vos me prometés que voy a volver". Y no sé como, pero tuve la convicción de que lo aceptó.

8 años después, recuerdo ese día y a mi anillo, como cada 14 de agosto. Y sigo esperando. Sé que Florencia y yo nos volveremos a ver. A la orilla del Arno, sobre el Viejo Puente.


6 comentarios:

Lady dijo...

Qué hermoso relato!

Bel Torres dijo...

crei que ibas a decir que al final lo encontrabas :(
pasate por mi blog :D
besos

Blanky dijo...

que inspirador y esperanzador relato :)

te mando un fuerte abrazo y esperando que se vuelvan a encontrar se despide...

Blanky

Blanky dijo...

hay un premio para ti en mi blog ;)

Roucis dijo...

Sencillamente hermoso, como siempre.
Y real, muy real...

Que la vida te deje volver...

Te quiero!

Ro .

Andrea dijo...

que lindo!

te imaginás ese encuentro!

como me gustaría ir a Europa!