1 de mayo de 2009

NOCTURNA FRUSTRACIÓN

Por fin íbamos a ir. Teníamos entradas para esa noche, después de casi 1 año y medio de insistencia.

No es fácil convencerlo de antemano de que algo puede llegar a gustarle cuando la propuesta no está dentro de su campo de acción habitual. Pero teníamos entradas para esa noche, y yo había resignado el 2º tiempo del partido por llegar a horario para comer y partir. No podía desperdiciar esa oportunidad. Él me había dicho que sí y teníamos entradas.

Me sentía feliz, tanto que hasta me planché el pelo y me arreglé un poco más que de costumbre. Tomé el colectivo de siempre y lo llamé para avisarle que estaba en camino. 20 minutos después, en la parada, volví a llamarlo porque él no estaba ahí, esperando como debería. ¿Podés venir sola hasta mi casa? Se me pinchó una rueda. Ok, nada podía arruinar esa noche, así que rápidamente conseguí otra tarjeta de transporte y llegué justo a la esquina para tomar el colectivo que una luz roja en el semáforo había detenido para mí.

Bajé a pocas cuadras de su casa y empecé a caminar: vereda derecha, sin doblar, un recorrido que mi memoria conoce de sobra. Todo era habitual, las calles, algunos chicos jugando que pronto serían llamados a cenar, las luces y sombras. Todo, hasta mi concentrado pensamiento en cualquier trivialidad. De un momento a otro la rutina fue quebrada bruscamente, sin previo aviso, con violencia y sin piedad... casi pudo oírse en el aire un chillido de tiza sobre pizarrón. Un gato negro se cruzaba en mi camino.

Inmediatamente Solari sonó en mi cabeza: Un gato me cruzó, negro y puntual, y no lo pude esquivar.

Espantando supersticiones y fatalidades llegué hasta su casa. Me abrió y me invitó a pasar. Cenamos, se bañó y salimos.

Llegamos al lugar y la cola en la puerta se extendía unos cuantos metros. Que raro, pensé, normalmente a esta hora ya está abierto. Nos dispusimos a esperar, hablando de cualquier cosa, de todo un poco. La fila empezó a moverse y a los pocos segundos advertimos que la gente se acercaba a la puerta pero no entraba, daba media vuelta y se iba, comentando entre sí cosas que no llegábamos a escuchar. Un empleado del lugar se nos acercó en ese momento y nos extendió una tarjeta: Chicos, disculpen pero ya está lleno, con esta tarjeta pueden volver cualquier otro día.

Era sabido, pensé. Notando mi cara de desilusión, inventó una solución rápida: Vamos al cine. Ok dije, es una buena alternativa.
Volvimos a su casa y consultamos la cartelera por internet. Definitivamente yo no quería ver X-men... y fue la primera opción que sugirió. Eran las 23.10 hs. Comenzamos a revisar las que nos interesaban: la primera había comenzado a las 22.40. Ok, probemos con esta otra: negativo (again), empezó a las 22.30. Así fuimos descartando una por una todas las películas que queríamos ver.

Ya desanimada dije "Tengo un dvd en la mochila... si querés vemos ese". Previo paso por el kiosco para aprovisionarnos, nos instalamos en su pieza, conectamos el reproductor y terminamos viendo Seven Pounds sentados frente al televisor.

Extraordinaria suerte para la víspera de feriado.
Espero revancha el fin de semana.

Por lo pronto, procuraré esquivar todo gato que tenga la intención de cruzarse en mi camino.

18 comentarios:

Osa dijo...

Dicen que cuando te cruzas un gato negro tenes que girar siete veces en el lugar, ahora no me acuerdo para qué lado era...

Qué desgracia, al menos miraste un dvd acompañada... Decime que la peli estuvo buena.

Osa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Flor dijo...

Sí, por lo menos Will Smith no nos defraudó.

Charles dijo...

Uy, a mí Will en esa me hizo ¡pif! :P

Nótese que las desgracias empezaron un rato antes, cuando la pinchada de goma, que, si no, ni al gato te cruzabas. ;)

Flor dijo...

Creo que en realidad eso sucedió justamente para que me cruzara al gato.

Como en "The Curious Case of B.B.", cuando la colorada se rompe la pierna.
Justo una amiga me nombró esa escena hoy :)

Roucis dijo...

Yo soy la amiga de la escena
=)

Y la que te va a retar por cargar de culpa a un hermoso muninino hermoso
¬¬


...

Igual te quiero!

Ro .

Flor dijo...

"hermoso muninino hermoso"

Jajajaja!

Flora dijo...

Increible que a veces uno se llene de ganas de algo y despues no salga... un bajon nena!

eterno sindrome pre menstrual dijo...

Jaja flor!!
Qué cagadaa cuando pasa eso!!
Esos días en los que de repente todo empieza a salir mal. Todos los planes? A la basura.
Por x, x y x.

Que bueno que igual le pusieron "onda" para mantener el humor y sacar de la galera planes alternativos

Yo soy de las boludas que patalean y mi humor se da vuelta como panqueque.
Por suerte me rio rápido y surge una idea.


Saludos!
v

wallyzz dijo...

A veces uno conspira contra si mismo...

Creo que no va a faltar otra oportunidad, es solo cuestion de estar preparado...

Abrazo sonrisa y besos Flor

Word dijo...

Apenas ves el gato tenes que salir corriendo y darle una buena patada en la cabeza, a ver quien tiene mala suerte ahora (no mentira!!).
Me parece que la cagaron con que él se bañara, ese tiempo perdido llevó a que lleguen 20 minutos después. Como no te esperó bañado!!???

Ojalá hayas tenido tu revancha! Besos.

Flora dijo...

deje regalito para ti en mi blog :)

Beos!

Uninvited dijo...

Coincido con Word: el pibe tendría que haberse bañado antes (única excepción: si hizo asado para la cena, ahí está justificado para sacarse la baranda a humo)
Y encima tuviste que ver ese veneno??!!! que peli aburrida por dió!
:( desquitate el proximo finde y cuidate de los espejos en la semana :S

Cameron West dijo...

¿NO QUERÍAS VER XMEN?

Flor dijo...

No tengo ni idea de X-men... cero total.
No me quería arriesgar a no entender nada.

Flor dijo...

Niña, encontrá algo para ust. en mi blog.. La espero por ahi!

Flor dijo...

Ya cumplí con mi tarea :)

Cameron West dijo...

no hace falta saber de mitología grecoromana para ver X man....