15 de enero de 2009

LOS COLECTIVOS Y LA VIDA

Hace unos días, mientras estaba en la parada del colectivo (como casi todos los días), volví a enojarme por la sensación de que esas esperas son una gran pérdida de tiempo. Para no aburrirme tanto, y para comprobar mi teoría, hice el siguiente cálculo:

- Tomo colectivos 250 días al año (en realidad son muchos más, estoy segura, pero quise ser generosa para no deprimirme tanto).
- 250 días x 2 colectivos (mínimo, pueden ser 3, 4 o hasta 8) = 500 esperas
- Espera promedio: 10 minutos por colectivo.
- 500 esperas x 10 minutos = 5000 minutos anuales = 83,3 horas anuales

Es decir, paso casi 3 días y medio al año esperando colectivos ¡Y eso sin considerar el tiempo de viajes! Esto devino en otra gran conclusión: necesito un vehículo. Si alguno tiene uno de sobra será bien recibido, siempre y cuando no sea robado, claro.

Capítulo aparte es la vida en el colectivo, donde ya implementé gran variedad de recursos musicales, literarios y mentales para hacerla más llevadera. El inconveniente es que en las unidades de transporte público no siempre se tiene el espacio suficiente para poder escuchar, leer o pensar con tranquilidad. Si en una mano tengo las carpetas, con la punta de los dedos de la otra me voy sosteniendo de donde puedo, mientras vigilo los bolsillos y/o cierres del bolsito, cartera o mochila que siempre llevo y además tengo que preocuparme por respirar entre todas las personas que me rodean y me aplastan en cada frenada (las cuales son aplastadas a su vez por otros), no es sencillo poder concentrarse en otra cosa. Ni mencionar si te suena el celular en ese instante… misión imposible.

Otra conclusión a la que llegué entre tanto viaje es que el 107 es el “Colectivo Universal Rosarino" por excelencia. Cualquier persona que habite en esta ciudad se tomará alguna vez el 107, es inevitable, y podría decir también que es condición sine qua non para considerarse verdaderamente rosarino (como comerse un carlito, o un pororó, como explicaba en aquel famoso post). No me vengan a decir que esto pasa con cualquier línea porque no lo voy a aceptar, no existe otra línea tan universal como ésta. Seguramente Fontanarrosa, Olmedo, Fito y hasta Sabina concuerdan con lo que digo. Vayan a preguntarles y después me cuentan. Después de tan brillante descubrimiento creo que el 107 debería ser incorporado en los folletos del ETUR como atracción turística (me voy a hacer un Facebook para ser amiga de Lifschitz y proponerle la idea).

Mención especial para la gente porteña/bonaerense: sepan que las tarjetas de colectivo que están pretendiendo implementar son nuestras, son patrimonio de esta ciudad y existen hace años. Ya las van a empezar a hacer con diferentes diseños y no de colores planos como ahora, van a ver. De todas maneras, cuando no hay tarjetas, también sufrimos la odisea de las monedas… pero sobre esto no me voy a extender porque todos sabemos lo que eso significa (con la diferencia de que acá las máquinas no dan vuelto y el boleto cuesta $ 1,75).

Y ahora tengo que finalizar abruptamente este post porque me bajo en la próxima.

7 comentarios:

Uninvited dijo...

Lo del 107 universal, si vos lo decís te creo...



no pienso ir a preguntarle a Olmedo ni a Fontanarrosa :S



...no por ahora :S

r.- el corre ambulancias dijo...

vengo a protestar!

en la plata el tema de las tarjetas esta implementado hace años

nosotros adolecemos de la linea universal, en capital son dos, el 60 y la 152, no importa donde vayas o vivas, siempre te dejan cerca

Nadie dijo...

che.. yo no tome nunca el 107..

deberá desterrarme antes de tiempo por no haberlo hecho??

si vos lo decis.. deberia ser patrimonio historico entonces.

besooooooo

Maru dijo...

Yo tampoco, el 115 es claramente la línea universal, o la k (ninguna referencia política por favor!).
El 107 no existe... =P
Besos

P.D.: Podríamos organizar una encuesta, a ver cuál es la línea universal...

Maru dijo...

Ahí pregunté en mi blog...

Invitá a los rosarinos que te "cruces" por acá...

Jajaja

Besos

LocaComoTuMadre dijo...

El colectivo más caro de la Argentina lo tenemos en Rosario, una joyita...

Flor dijo...

Eso es tema aparte, mejor no tocarlo porque me brota la indignación.
Y como cada vez que tengo la oportunidad, agradezco a las becas de la UNR por cubrirme mis viajes de cada día a la facultad.