18 de febrero de 2007

DE ÁNIMOS Y PALABRAS

¡Y que se yo! Acá me siento y escribo, así como ahora: lo que salga. A veces lo hago para pensar, y otras para no pensar. Pero siempre escribo rápido, como si reprodujera la velocidad con la que voy "hablando" (claro que en realidad no hablo mientras escribo, al menos no de la manera convencional, sino que hablo con la cabeza ¿o acaso escribir no es en realidad transcribir lo que la cabeza está diciendo?).
Entonces siento que a los textos les tendría que poner un velocímetro o pasarlos en una marquesina que se adapte a lo que estoy queriendo decir en ese momento... que a lo mejor no es nada, entonces pasaría rápido, porque cuando no tengo nada importante para decir lo digo rápido (como para que no se note). Aunque a veces también digo rápido las cosas muy importantes... como para que no se note, porque al otro día se te pasa el efecto del espumante o de las cervezas y el resto se acuerda de todas las confesiones que te mandaste y te las repite. Y claro, a la noche estabas con el nivel etílico elevado y no te importaba demasiado, pero al otro día te tenés que hacer cargo porque los demás piensan que dijiste muchas verdades... y vos sabés que es verdad, son verdades.
Así que les terminaste confesando que estabas enamorada y ahora se te ríen porque en la vida cotidiana y en pleno uso de tus facultades te la pasás repitiendo "¿Yo? Yo no me enamoro más".
Claro, eso lo hacés con el inconciente plenamente reprimido y el Super Yo recién alimentado; sí, le compraste que se yo cuantos Danonino Maxi, suplementos vitamínicos, Actimel y el Activia por las dudas... y de paso le mandaste un agua Ser y le lavaste la ropa con Ala porque la suciedad queda, el aprendizaje desaparece, y si era al revés no importa porque en definitiva es tu Super Yo y vos lo crías como se te ocurre. Total después lo llamás a Jorgito Hané y en seguida te lo vuelve a poner en forma si te excediste un poco.
Mientras tanto el Ello se siente más chiquito que Alicia en su már de lágrimas, pero en realidad no es ningún gil, está siempre ahí esperando el momento oportuno para entrar en escena... y cuando te descuidás "¡zas!" aparece y se despacha con todo lo que tiene para decir. Pero vos te lo merecés, ojo, por desconsiderada te pasó.
Y bueno, más o menos así es en la vida... como acá pero articulando sonidos.
Eso cuando estoy de buen humor... o relativamente... porque para los otros momentos existen las biromes.

PD: Lulet, es todo tu culpa. Neurona rabiosa me quemó el cerebro (o lo que sea que hubiera tenido en su lugar).

7 comentarios:

Lulet dijo...

Mujer: Me encantó. Me estrujó el corazón.
Nunca dejes de escribir. Dale?
Besos y abrazos!!!

Lulet dijo...

Pd: Y yo no me hago carga de naaaada!!!!!!
Es todo mérito tuyo.

;o)

Flor dijo...

Esa cosa me va a secar la cabeza, estoy segura.
Igual acabás ser desplazada temporalmente del puesto de "voy a odiarte por esto" por Facundo y su herrrmosa tabla numérica. Creo que voy a desistir por hoy.

Bender dijo...

Hay que desdoblarse por completo y dejar que el borracho ego sea una persona autónoma. De esa forma uno no tiene que hacerse cargo de nada, y puede seguir tomando tranquilo.

Meru dijo...

Pfff.. había escrito un comment acá cuando la luz se fue ¬¬
Ahora no me acuerdo qué iba a decir..
ahhh!
Te iba a contar, que tengo un amigo que tiene una personalidad auxiliar para ese tipo de situaciones, nunca era él! ..
Pero bueno, no es tan terrible que se sepa que uno siente... aunque sea de vez en cuando.. muy de vez en cuando :P

Saludos!! :D

Humortales dijo...

no por nada dicen que en el río alcohol se esconden las grandes verdades. hay que tener cuidado en bañarse ahí.

Dr. CroW dijo...

Me encanta ver los efectos que Neurona (mi hija bastarda) produce en la mente de los usuarios. Un placer.
Muy buen blogui, lo voy a visitar mas seguido :)