26 de marzo de 2007

FILOSOFÍA BARATA Y ZAPATOS DE GOMA

Los zapatos apretados no son cómodos para nadie, y sin embargo pocos se atreven a salir en alpargatas.
La cárcel somos nosotros mismos, las rejas nuestras estructuras autoimpuestas, los miedos nuestras alas recortadas, el "deber ser" una cerradura oxidada, la ignorancia una llave que ha perdido su candado.
No hay recipiente capaz de contener las ambiciones acumuladas, ni oasis de saber suficiente para la sed del desierto del conocimiento. No hay luz que encandile cuando lo que se busca es la superación que nos aleje de los pálidos rincones de la mediocridad. No hay recetas, no hay reglas, no hay manuales, no hay caminos señalados.
Los zapatos apretados no son cómodos... si quiero ir lejos tendré que aprender a desatarme los cordones.

5 comentarios:

Gabriel dijo...

Run Forrest, run! Y las varillas que volaban destrozadas... :D

r.- el corre ambulancias dijo...

hace mucho tiempo que aprendi a desatarme de todo tipo de convenciones sociales (sobre todo en lo que a vestimenta se refiere)

y excelente lo del oasis

Marlena dijo...

Cuando el camino a andar es largo, cuando queremos llegar lejos, además de zapatos cómodos, debemos llevar la mochila ligera de peso...
Te mando un beso enorme,

Charly dijo...

Cheap philosophy & rubber shoes... Say no more! ;)

Uh, Flor, aflójese los cordones y use zoquetes con poco elástico que la carrera todavía no largó. =)

¡Por cierto! Me hiciste acordar que Kwai Chang Caine (el de la serie Kung Fu) tenía calzado ligero o andaba simplemente en patas. Y ese sí que caminaba, che.

Ok, arruiné tu alegoría con mi comentario... Perdón.

Rodrigo dijo...

La libertad se parece bastante a andar descalzo. Uno no tiene que preocuparse por los cordones, y entonces no se frena. Va para adelante. El camino hace los cayos con el tiempo, y el piso debajo de las plantas deja de doler. Nos hacemos más fuertes y ya no nos puede parar nadie. Prube doña, sáquese las zapatillas...